2.12.10

Escucha la entrevista a MAX ROJAS

Una entrevista que te dejará conocer la historia de su vida: anécdotas, amores, militancia, su interés por la promoción cultural y su obra
http://www.myspace.com/moonsterradio

11.10.10

HOY PRESENTACION DE ANTOLOGIA POETICA DE CUERPOS

Lunes, 11 de octubre · 15:00 - 16:00
FORO CAFÉ LITERARIO/ Feria Internacional del libro del Zócalo de la Ciudad de México


CASCADA DE PALABRAS/ presenta ANTOLOGIA POETICA DE MAX ROJAS/ entrada libre/ venta de libros.

Colección CASCADA DE PALABRAS 2010

Presentación
ANTOLOGÍA POÉTICA DE MAX ROJAS, Vol.1 Colección 2010, Cascada de palabras


Vol. 1.Max Rojas, selección especial
El arte de la introspección se ha bifurcado de tal forma que me parece imposible definir a la poesía de nuestros días. Así también, definir al poeta magistral Max Rojas se convierte en una tarea complicada. Max es un oráculo que nos devela su asombro y la brillantez de su sarcasmo, así como su capacidad para no abdicar en el camino y no darle gusto a la ironía de la vida. Su poesía es el legado de un visionario apasionado que goza el amor y se deleita con la trágica verdad vuelta poesía.

Max Rojas destruye con su poesía el silencio de las mentes disfuncionales. CUERPOS es la huella del big bang que padece desde 2003, año en que decide romper con el silencio de casi 30 años, desde entonces, exorciza sus demonios con la tinta sobre el papel para retener a los fantasmas náufragos del tiempo vuelto esferas permanentes en el vacío, cierra las puertas de las habitaciones de Motel donde los amantes se despiden haciendo el amor y revela la razón de los dementes para señalar a los suicidas redactando sus testamentos.

CUERPOS es un poema fraktal que por su extensión ha sido dividido en 24 libros a publicarse por editores independientes de México gracias a la disposición del maestro Rojas. A Cascada de Palabras le ha tocado la tarea de imprimir una antología que muestre un poco de cada uno de los primeros 12 títulos que componen este magnifico poema.

De esta forma, queremos editar un mosaico del inmenso universo llamado CUERPOS: el odio, el amor, el miedo y el absurdo son los jinetes apocalípticos del mundo al que Max pondrá punto final, a caso, en un intento por ganar la apuesta por la vida.

Esta antología será un viaje por el caos en medio de la demencia:

"Amor a fin de cuentas” dice Max
“ es vacío”

Mónica Gameros, editora.

16.7.10

La literatura es una labor solitaria: Max Rojas

La literatura es una labor solitaria y no siempre se publica temprano, manifiesta poeta

Llama Max Rojas a noveles talentos a no rendirse ni desesperarse
Inaugura el Tercer Encuentro Nacional de Jóvenes Escritores en la Casona de Juárez

REDACCIÓN
La Jornada
Guerrero

El poeta Max Rojas abrió el Tercer Encuentro Nacional de Jóvenes Escritores con un triple llamado: a no desesperarse por tratar de publicar pronto; a que no se den por vencido, y a que establezcan compromisos que trasciendan el momento, porque sólo así se puede se puede hacer una obra válida, que le diga algo a los lectores.

Con sus 70 años a cuestas, el ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer 2009, leyó, sin embargo, y para estar a tono con el encuentro, varios poemas de juventud, de cuando tenía no más de 20 años.

Max Rojas es autor de un poema, Cuerpos, que tiene más de 3 mil cuartillas y que se ha sido compilado en 27 libros diferentes, mismos que se han ido publicando por editores independientes.

A los jóvenes escritores asistentes a la inauguración, quien ha sido director del museo-Casa de León Trosky y miembro del Sistema Nacional de Creadores, les contó que se formó en una familia de clase media, pero familia de lectores, y comenzó a escribir desde muy joven, aunque publicó no tan joven. Les pidió no desesperarse, pues la literatura es una carrera para solitarios y no siempre se consigue publicar en la juventud.

“Dios no me dio a la hora de repartir, nada de sociabilidad, a pesar de que tenía mi dedito levantado, y eso es lo que no me permitió estar en el gremio de los escritores, más bien fui una especie de lobo solitario, lo cual está reflejado en mi poesía”, dijo.

La ponencia magistral de Max Rojas fue la apertura del encuentro, que congrega a 50 escritores jóvenes de varios estados del país, y que fue inaugurado ayer por el director de Cultura del municipio, Alfredo Díaz Solano.

En un primer momento se temió que la lluvia –que comenzó a caer en la mañana– impediría la realización del encuentro, pues la sede principal, la Casona de Juárez, suele inundarse en esos casos. Sin embargo, lo único que no se llevó a cabo, por causas no explicadas por los organizadores, fue el taller de Creación literaria, que impartiría Luis Téllez-Tejeda; pero el de Lectura y escritura de cuento, a cargo de Iris García, se realizó sin contratiempo.

En la inauguración, Máx Rojas contó a los asistentes que él vio en la cultura y los movimientos sociales una forma de cambio, pero “de repente, uno siente que los cambios no estaban tan próximos por esa vía”; los instó a no desanimarse.

Por la noche, se llevó a cabo la presentación de la novela Dos Caminos, de Paul Medrano, editada por la UNAM. En otra de las sedes, el centro cultural Bar del Puerto, se llevaron a cabo lecturas de poesía, donde participaron, entre otros, Yelitza Ruiz, Víctor García Vázquez, Leonarda Rivera, Eduardo Saravia, Askari Mateos y José Manchégora.

En nombre del ayuntamiento, Díaz Solano entregó un reconocimiento a Max Rojas, y trascendió que hoy se reuniría con él la secretaria de Desarrollo Social, Erika Lührs Cortés.

Hoy continuarán los eventos en las mismas sedes: Casona de Juárez, Bar del Puerto, Biblioteca de la UAG, y otras actividades se realizarán en el zócalo.

Fuente: http://www.lajornadaguerrero.com.mx/2010/07/16/index.php?section=cultura&article=011n1cul

19.4.10

Clamorosos Cuerpos en la vendimia: Carlos Olivares Baró

Los cuerpos se desnudan en la desigualdad que designa el augurio.
El cuerpo es una sospecha de abrojos.

Cuerpos que ondulan en los rincones del acecho: gestos que ensombrecen la furia y fortifican la lástima. Un cuerpo siempre conjuga los verbos en los espacios de la presencia: no hay futuro en los párpados. El pasado es reminiscencia en la rendija de la carne. Estos horcones maltrechos que somos: esa vendimia que fuimos.

Los encuentros se escriben como si fueran reglamentos: ya nadie va al tropiezo del silencio/ ya nadie se asoma al
azogue para traspasarlo/ ya nadie muda
los hervores /ya nadie muere mirando
la caída del recuerdo / ya nadie arde /
ya nadie se llaga / en el semblante de la
tarde.


“La poesía puede ser todo y puede ser nada”, me dice Max Rojas (Ciudad de
México, 1940), mientras desenvaina una antigua espada del centro de su mirada.

“Soy un solitario empedernido. Las palabras son mi único refugio. El lenguaje, un milagro…”. El humo del cigarro se ha robado el presagio. Yo entro al “Color ceniza todo”, me inscribo en la añoranza y repaso los vislumbres.

Dos libros de culto dentro de la poesía mexicana contemporánea: El turno del aullante (1983) y Ser de sombra (1986).

Su autor, un hombre que ve la poesía como una obsesión y como “la única manera de habitar el decoro”. “Mi primer libro, El turno del aullante, aborda el amor y el dolor como las caras de una moneda”: confiesa Max Rojas, ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer 2009 por Memoria de los cuerpos/ Cuerpos Uno (Versodestierro, 2008).

30 años de silencio.

Reinicio de un itinerario lírico que ya va por tres mil folios que abarcan 27 libros. Magno poema de alucinada configuración bajo la premisa de que “No hay Historia, / Cuerpos, / lo real es un espejo vestido de morado”.
Cuerpos bordando la prisa en el imperturbable tiempo. Los cuerpos, barcos
fantasmales en mares sin retorno, en playa sin dársenas, en impertinencia
que pulsan los peligros. “Si vuelvo a escribir será un poema con el título de no será el mismo.


Cuerpos

Un día me tomé un vodka y me salió un poema chiquito que no me decepcionó: empecé a fraguarlo todo; vino el diluvio universal y todo fluía y fluía.
Estaba escribiendo un único gran poema”, confiesa.

Cuerpos o un desafiante diálogo con la infinitud. Las palabras empalman las humedades y los pasmos. Las palabras se montan en el lomo del potro que espumea la noche. Las palabras se hacen cómplices de “los designios que obligan a los náufragos a comportarse / de manera extraña”. Las palabras avizoran los sigilos del tiempo y no dormitan la siesta.

Cuerpos o una contingencia lingüística de osada obstinación. Otro turno del aullante que despliega el clamor en tabaleo de ofertas filosas: hay que saber entrar a esa morada de sacrificios donde dos obispos, Vallejo y De Rokha, ofician de porteros. “Me nutro del dolor del Vallejo de Los Heraldos Negros, de la música de Neruda y los silencios de De Rokha”. Pocas veces la poesía hispana ha silbado con estas inflexiones trazadas
en algarabía de galopes cruzados.

Neologismos por necesidad de un habla que abarque aquello que la respiración inculpa. “Caidal mi pinche extrañación vino de golpe / a balbucir sepa qué tantas pendejadas / venía dizque a escombrar lo
que el almaje me horadaba”.

Poeta de honda y delicada furia acurrucada en las ambiciones de la palabra.
Max Rojas, un adolescente de 70 años que borronea en las dunas la clemencia, y conoce muy bien los sumarios del albor: clamorosos cuerpos, imperturbable tiempo…

Fuente: Diario La Razón, sección Libros, columna El libro de la Semana, pág. 30, 17 abril 2010

20.3.10

23.2.10

Solo escribí lo que el poema me dictaba: Max Rojas

Entregan premio internacional de poesía en Tabasco al poeta que escribió la saga literaria “Cuerpos”, una de las más importante de la poesía contemporánea en México.

MILENIO ON LINE

Cuando el poeta Jorge Max Rojas llegó a Tabasco el sábado por la mañana, lo primer que exclamo fue: Bueno, por lo menos no me olvidé de traerme a mí mismo, y eso ya es ganancia.

Max Rojas es un poeta que se convirtió en leyenda con un solo libro “El turno del aullante” que publicó la editorial Claves Latinoamericanas en 1983, desde entonces, en varios rincones de nuestra república de poetas se admiraba aunque no se le conociera.

Es un poeta que fuma con bastante insistencia, como si en el cigarro obtuviera la vida misma, o esa forma de cantar la tristura y los cuerpos, el amor y el vacío.

Su cuerpo más bien esquelético, con el pellejo untado a los huesos, con su cara tristona pero con la ternura de un conejo blanquecino, contrasta de manera sorprendente su voz, y su poesía. Más que voz, torrente. Más que poesía, diluvio.

Su sencillez y –aseguran quienes lo conocen- su gran solidaridad con los jóvenes poetas, son las características principales de este autor que vivió durante 30 años en silencio, ni como voto ni como renuncia, sino como larga gestación de la palabra.

Esa gestación ya puesta sobre la luz de nuestros días se llama “Cuerpos”, un largo, largo poemario de más de 3 mil cuartillas en cerca de 27 libros de los que apenas se conocen 5 tomos, otro de ellos, dijo el poeta Francisco Magaña, espero que se publique en Editorial Monte Carmelo.

Con estos, “Cuerpos Uno. Memoria de los cuerpos” con el que abre la saga de su itinerario lírico escrito al borde de los setenta años, fue considerado el mejor libro de poesía que se haya publicado en el 2009.

Tras su llegada y la visita a la ciudad, el poeta asistió por la noche del sábado al espacio escénico Carlos Pellicer del Parque Museo de la Venta, donde, al pie de una de las ceibas legendarias de Villahermosa, recibió el Premio Internacional de Poesía para Obra Publicada “Carlos Pellicer Cámara” que se entrega en Tabasco cada año.

Antes de su lectura, el poeta se presentó a sí mismo, en una breve semblanza llena de humor, de calidez, como quien platica de una gran amigo, y recordó el vodka con el inició ese gran poemario, que se le impuso y se sigue escribiendo.

“Se sigue escribiendo hasta el día hoy, porque todavía hoy en el avión que me traía a Villahermosa escribí un poema más”.

Fue en 1983 cuando escribí el libro “El turno del aullante”, libro que me dio una fama pre póstuma, dijo, una fama maravillosa que de algún modo no lo dejó durante los treinta y cuatro años siguientes en los que no escribió nada.

Sobre este largo retiro, inventó varias razones como la renuncia vocacional, la crisis técnica, incluso culpó de su afonía el casamiento. Pero lo cierto es que durante todos estos años el poeta temía que de aquella voz sólo quedaba el chisguete.

“Cuerpos” se fraguó con vodka

Un día, platicó ante sus congéneres, me metí a tomar un vodka y me salió un poema chiquito y que no lo decepcionó del todo porque a partir de él empezó a fraguar “Cuerpos”.

“Fue el 3 de junio del 2003 cuando vino para mí el diluvio universal que me agarró sin arca de Noé, y no me morí de milagro, porque sí lo estuve a causa de ese torrente que fluía y fluía y me gustaba.

“La poca gente que se asomó me decía que iba bien, que iba bien, y seguía y seguía. Después del primero y segundo libro “Cuerpos dos. Sobre cuerpos y esferas” y me di cuenta que estaba escribiendo un sólo gran poema.

“Me tomé mi tiempo con algunos poemas porque a unos no les llegaba el remate, ese verso final que hace que la gente aplauda, mientras que otros se alargaban y alargaban.

“Así que me dediqué a escribir lo que el poema me dictaba hasta el día de hoy que escribí un poema en el avión que me traía a Villahermosa. Ahora llevo más de 3 mil cuartillas y quedan por publicar 24 libros.

“Yo no creo en los zodiacos pero soy Géminis. Es decir, pensaba que tenía un gemelo dentro de mí. Uno era medio beato y el otro algo así como del que Dios nos guarde. Uno era poeta y el otro un corredor de autos que podía estrellarnos en cualquier parte.

“Cuando empecé a escribir Cuerpos, me di cuenta que tenía 30 gemelos y me dije: ni modo Rojas, tienes que seguir escribiendo. Ahora voy a leerles el primer poema que salió aquel 2003 y que resultó programático de lo que quería hacer”.

Y su lectura fue, una de las más gratificantes, de las poquísimas voces de los poetas que estuvieron en Tabasco este febrero de 2010, y nos dieron un poco de luz para alumbrar “los caminos de la vida”.

No fueron pocos los que terminaron encantados con este autor, de una voz portentosa, tanto física como poética, y lo reconocieron, como un poeta y le agradecieron su poesía.

"Yo nunca les dije que sí"

De acuerdo con el acta de premiación, los miembros del jurado conformado por los escritoras mexicanas Myriam Moscona, María Rivera y el tabasqueño Miguel Ángel Ruiz Magdónel, decidieron otorgar por “unanimidad” el premio a este libro por considerar que “es el comienzo de una saga poética con un flujo sorprendente de imágenes que van del delirio a la conciencia, a lo que el propio autor llama aventura y testimonio inacabable de plegarias y blasfemias. Una aventura extrema dentro de la poesía mexicana”.

El poeta Max Rojas (Ciudad de México, 1940) es una figura legendaria que ha trastocado el ambiente literario de habla hispana. Es autor de dos libros de poesía: “El turno del aullante” (1983) y “Ser en la sombra” (1986), publicados por Trilce Ediciones. Escribió también la novela inédita “Vencedor de otras batallas”. Seleccionó y presentó la Antología poética de Renato Leduc (1991) y ha publicado una serie de artículos periodísticos bajo el seudónimo de Carlos Manrique.

Actualmente su poema “Cuerpos” se publica gracias al apoyo de diversas editoriales independientes, ya que es una obra de más de 3 mil cuartillas. Al momento se han publicado los primeros cuatro volúmenes de un total de 27 libros que componen la extensión completa del texto.

Cuerpos, la carta de un suicida: Max Rojas

El pasado 20 de febrero el oráculo poético Max Rojas recibió el Premio Iberoamericano de Poesía "Carlos Pellicer", por su libro "Memoria de los cuerpos". Primera parte de su magno poema "Cuerpos", mismo que consta de 27 secciones con una extensión de poco menos de tres mil cuartillas.

CUERPOS fue calificado por el jurado como el comienzo de una saga poética con un flujo sorprendente de imágenes, que van del delirio de la conciencia a lo que el propio autor llama aventura, y testimonio inacabable de plegarias y blasfemias.

Entrevistado en Villahermosa por la agencia de noticias mexicana NOTIMEX, Max habló de su obra: "Cuerpos es para mí como la carta de un suicida, una aventura extrema dentro de la poesía mexicana", dijo el bardo sobre el proceso estético de escritura de "Memoria de los cuerpos", que a partir de una mirada intimista crea, en un acto de transferencia melancólica, la luz del mundo de cada cosa.

El premio, otorgado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), fue entregado por funcionarios del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y del Instituto Estatal de Cultura de Tabasco, durante la clausura del VI Encuentro Iberoamericano de Poesía "Carlos Pellicer Cámara".

Max Rojas, miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte 2006-2009, recibió diploma y un premio económico una vez que fue calificado por los miembros del jurado, conformado por Miguel Angel Ruiz Magdonel, María Rivera y Myriam Moscona.

El premio Iberoamericano de Poesía "Carlos Pellicer" fue entregado por primera vez en 1978, con el fin de reconocer el trabajo lírico de los escritores de habla hispana. Desde entonces ha sido otorgado a otros poetas como David Huerta, José Luis Rivas, Alberto Blanco y Fabio Moravito, por mencionar algunos.

7.1.10

Max Rojas, tragado por un poema sin fin: La Jornada Guerrero

Chilpancingo, 9 de septiembre. El punto final no forma parte de la ortografía del poeta radical y candente, Max Rojas, que, desde hace seis años comenzó a escribir el mega poema Cuerpos. Aunque ha intentado acotarlo, no puede, hace meses el mismo poema lo hizo a un lado, cobró vida y se lo tragó –como el gran pez a Jonás– para seguir su curso por cuenta propia.

El revolucionario Rojas, no sólo por lo que escribe sino por sus antecedentes de izquierda –pero no la izquierda de ahora, aclara–, no conoce la influencia de su poesía, lo que sabe es que una vez que inicia a escribir, no puede parar, incluso confiesa que el mismo autobús que lo trajo a esta ciudad capital, fue espacio de inspiración para Cuerpos.

Poco después de su llegada a la unidad académica de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), donde por segunda ocasión en los últimos tres años fue homenajeado por estudiantes y académicos de la facultad, accedió hablar con La Jornada Guerrero en un clima de calidez, aunque condiciona que sea en un lugar abierto, donde las fumorolas de su cigarro interminable sean sólo asunto del viento.

La tarde de un domingo lluvioso surgió el deseo del poema que no termina, del poema que ha acumulado hasta hoy 2 mil cuartillas, y que piensa en acumular muchas más, porque sus casi 70 años de vida no se lo impedirán.

Es una obra que intuye, concentrarán los 30 años de silencio.

Después de sus libros de poesía El turno del aullante (1983) y Ser en la sombra (1986), Max Rojas deja de exhalar poesía por tres décadas, pero no deja de ser poeta, por ello el desenfreno de ahora.

En la plática no oculta el gusto por todo lo que logró con El turno del aullante, al grado de convertirlo en el poeta más fotocopiado; sin embargo, acepta no conservar ningún ejemplar.

–¿Cómo surge Cuerpos?

–Una tarde de lluvia voy al Samborns de los Azulejos (ciudad de México) a tomar un vodka, y de repente dije: si vuelvo a escribir, voy a escribir un poema que se llame Cuerpos, que esté dedicado a mis amores de antes.

Cinco años después de esa idea –el 3 de junio de 2003– empezó a “escribir, escribir y escribir, y sigo escribiendo”, dice el autor mientras consume uno, otro y otro cigarro en los pasillos de la facultad.

Platica que al principio creyó que éste sería igual de anoréxico que los dos primeros libros –juntos suman 90 páginas–, “no creí que se fuera a convertir en este diluvio universal sin Arca de Noé”.

“Mi idea era también recrear un poco el ambiente de la ciudad de México en los años 60 y 70, pero de repente el poema se desbocó… se desbocó… se empezó a escribir él sólo, y ha resultado un caos que ya no sé bien a bien de qué se trate. Creo que es un buen poema, hay partes que me descontrolan, que no entiendo qué quise decir”.

Ante eso, Rojas apunta que el poeta “tiene estas partes inconscientes que le llevan a escribir tal cual sale, aunque esté fuera de toda comprensión racional, al fin de cuentas la poesía no tiene por qué ser racional”.

–¿Qué encontramos en el poema?

–Sin ser religioso, hay aspectos de la religión. Es un poema lleno de oposición, vicio, virtud, carne, espíritu, luz, oscuridad, cielo e infierno. Me salió el aspecto sardónico, sarcástico que yo no me imaginaba que tenía, me burlo de todo y me tomo en serio todo”.

–¿En Cuerpos hay 30 años de silencio?

–Es muy probable que sí, evidentemente no escribí en 30 años, pero no dejé de ser poeta. No estoy muy seguro si quiero convertir el caos en orden, o si quiero por el contrario desordenar aún más al caos, y volverlo totalmente caótico. A veces me siento que estoy en un mundo totalmente caótico.

–¿Cuál es su influencia para hacer poesía?

–Ni idea, yo diría y algunos críticos que conocen no toda la obra, decimos que no hay influencia, por lo menos no notoria, no hay influencia determinante. Y es que el poema –en alusión a Cuerpos– que muchas veces se está escribiendo solo, dijo algo así ‘pinche poeta hazte a un lado’ y arrancó por su lado, sin tomarme mucho en cuenta, yo mismo me digo qué estás escribiendo.

–¿Y el infrarrealismo, dónde queda?

–En un inicio, los infra fueron mis primeros fans, por decirlo de algún modo, me llevé con ellos, pero pese a que yo no soy un modelo de virtud me daba miedo, porque ellos eran terroríficos. Nos seguimos viendo.

El infrarrealismo para Max es un movimiento interesante, que se adelantó a su tiempo, y lo calificó como un misterio, “ellos (los infra) elaboran su mito, y cuidan mucho su mito”.

Sin embargo consideró que su poesía, sobre todo el poema que no termina, no tiene etiqueta.

En su “locura”, dijo, hará de este poema, un poema inacabable, porque quizás “tal vez sólo se interrumpa cuando yo me muera, pero no va a tener un punto final”.

Hasta hoy Cuerpos está dividido en 24 volúmenes, de los cuales cuatro se han publicado entre 2008 y 2009, dos más saldrán a finales de este año.

Adquiere los libros de Max Rojas, firmadas por él

Contactos
poetamaxrojas@gmail.com
poesiadelaeradelvacio@gmail.com
monica_gameros@yahoo.com.mx

Ciudad de México
01 55 5670 2080